
La aerotermia es una tecnología de climatización basada en la bomba de calor aerotérmica: un sistema que extrae la energía térmica contenida en el aire exterior para producir calor, frío y agua caliente sanitaria (ACS) con un único equipo y un consumo eléctrico muy reducido. Por cada kWh de electricidad consumido, una bomba aerotérmica genera entre 3 y 5 kWh de energía térmica útil, lo que la convierte en una de las soluciones de climatización más eficientes del mercado actual.
En ClimaEmo instalamos sistemas de aerotermia para todo tipo de inmuebles, asesorando a cada cliente sobre la solución más adecuada según la superficie, el aislamiento del edificio y las necesidades reales de climatización y agua caliente.
Vivienda nueva
La aerotermia es la opción ideal en obra nueva: permite integrar desde el inicio la climatización, la calefacción por suelo radiante y la producción de ACS en un único sistema centralizado. El resultado es una vivienda con una alta calificación energética, un coste de mantenimiento mínimo y un confort muy superior al de los sistemas convencionales. Además, facilita el cumplimiento de los requisitos del Código Técnico de la Edificación en materia de eficiencia energética y energías renovables.
Reforma de vivienda existente
Una reforma es el momento perfecto para sustituir una caldera de gas o gasoil por un sistema de aerotermia. La instalación puede integrarse con los radiadores existentes de baja temperatura o combinarse con suelo radiante en las estancias que se reformen. Muchos propietarios que dan el salto a la aerotermia en reforma recuperan la inversión en menos de ocho años gracias al ahorro en la factura energética. Nuestro equipo técnico estudia la viabilidad de cada caso antes de hacer ninguna recomendación.
Comunidades de propietarios
Los sistemas de aerotermia centralizados son una solución cada vez más demandada por comunidades de propietarios que quieren modernizar sus instalaciones de agua caliente y calefacción colectivas. Permiten eliminar la caldera comunitaria de gas, reducir los costes de mantenimiento y obtener una calificación energética más alta para el edificio, lo que incrementa el valor de cada vivienda. Gestionamos el proyecto de principio a fin, incluyendo la tramitación de la documentación ante la administración.
- Visita técnica previa y estudio de viabilidad sin coste.
- Dimensionado correcto del equipo según la superficie, el aislamiento y la demanda de ACS.
- Instalación completa: equipo exterior, depósito de inercia, acumulador de ACS y conexiones hidráulicas y eléctricas.
- Integración con el sistema de emisión existente (radiadores, fancoils o suelo radiante) o instalación de uno nuevo.
- Puesta en marcha, pruebas de rendimiento y formación al usuario.
- Documentación oficial de la instalación exigida por el RITE y la normativa autonómica.
- Asistencia en la solicitud de subvenciones del programa MOVES u otras ayudas vigentes (asesoramiento incluido).
Aerotermia vs. caldera de gas
La caldera de gas quema combustible fósil para producir calor: su eficiencia máxima ronda el 100 % (1 kWh de gas = 1 kWh de calor). La aerotermia, en cambio, aprovecha la energía del aire exterior y alcanza eficiencias de entre el 300 % y el 500 % (COP de 3 a 5). Además, la aerotermia no emite gases de combustión, no requiere salida de humos y no está sujeta a las fluctuaciones del precio del gas. Con la evolución de las tarifas energéticas y el endurecimiento de la normativa sobre emisiones, la aerotermia se posiciona como la alternativa más rentable a medio y largo plazo.
Aerotermia vs. bomba de calor clásica (split)
Un sistema split convencional solo proporciona refrigeración y, en modo calor, climatización del aire. La aerotermia va más allá: integra la producción de agua caliente sanitaria y puede alimentar sistemas de calefacción hídrica (radiadores o suelo radiante). Es, por tanto, una solución más completa para sustituir integralmente los sistemas térmicos de un edificio.
Aerotermia vs. gasoil
El gasoil es hoy el sistema de calefacción con mayor coste de operación y mayor huella de carbono. Las viviendas que todavía dependen de un depósito de gasoil tienen mucho que ganar con la transición a la aerotermia: ahorro inmediato en la factura, eliminación del depósito y sus riesgos, y mejora significativa de la calificación energética del inmueble.

